Lectores:

Content

domingo, 27 de julio de 2014

Que carajo pasa en el mundo?



Para aquellos argentinos que han estado distraídos con el Mundial o con el procesamiento del vicepresidente Boudou, es necesario pegarles un sacudón y devolverles el alma al cuerpo porque están pasando cosas realmente importantes en el Mundo. En el plano internacional el mundo parece crispado y la guerra cada día más generalizada. Vamos a hacer un breve pantallazo de la situación actual: 
  • Israel invade la franja de Gaza y casi todas las naciones manifiestan su rechazo a la ofensiva pero de todos modos los israelitas siguen adelante. El Mundo permanece pasivo y hay quienes denuncian que se debe a que Israel esgrime la “Opción Sansón”.
  • En Europa, Ucrania está dividida por una guerra civil en pleno desarrollo. Hubo un cambio abrupto de presidente y actualmente las fuerzas militares ucranianas culpa a Rusia de haber derribado un avión malayo, el MH17, para conseguir el apoyo de la OTAN a fin de intervenir en la zona y liberarla de los separatistas pro-rusos.
  • Por su parte Rusia denuncia que es un juego de EE.UU. para justificar una campaña militar en su contra e imponer sanciones comerciales a la Unión Europea a fin de minar su economía. Mientras tanto, EE.UU. presiona cada vez más a la UE y sus medios de comunicación inflaman al público de propaganda anti-Rusia. Pero curiosamente, vocero de la Casablanca valida sus acusaciones contra Putin por el MH17 con material tomado de… ¿Internet? Si no fuera verdad, sería una escena de comedia barata. 

  • De regreso en Oriente Medio, en Iraq e Irán hubo un resurgimiento de milicias revolucionarias, esta vez conocidas como el “Estado Islámico”, lo que pone en peligro la estabilidad política de toda la región, incluido Siria; donde EE.UU. coquetea con la idea de intervenir y Rusia junto a China declaran que tal cosa sería opuesto a sus intereses. Ah, Snowden filtró que fueron entrenados por el Mossad. 
  • Algo parecido sucede en África con Boko Haram en Nigeria, un grupo radical ultra-islámico que combate a través del terrorismo para tomar el control de la región Norte del país. Ah, dicho sea de paso, en África hay un brote del virus de ébola que hasta el momento no está pudiendo ser controlado. Llevamos un saldo de casi 700 muertos en Guinea, Liberia y Sierra Leona. 

  • Al Norte de África, en Egipto presenciamos hace poco una primavera árabe para derrocar a su antiguo dictador, hubo elecciones, presidente electo y ahora nuevamente un levantamiento militar que pareciera ser títere de EE.UU..
  • En Venezuela también hay una revolución que el gobierno de Maduro combate a uña y diente denunciando que la revuelta es instigada desde el exterior.
  • Vietnam y China disputan el control marítimo del Mar de China del Sur, mientras Japón le disputa a los chinos el control sobre un grupo de islas. Al mismo tiempo EE.UU. refuerza su presencia en todo el pacífico. Lo cual puede que esté de algún modo relacionado al simple hecho de que China posee en su haber casi el 11% de la deuda norteamericana.
  • A Malasia le bajan dos aviones comerciales cargados de pasajeros, uno en su propio espacio aéreo, el MH370 y otro recientemente en Ucrania, el MH17. ¿Casualidad? No lo creo.
  • Ah, y nos olvidemos de nuestro querido país, el acuerdo con el Club de París y los tan mentados fondos buitres que ponen en jaque a la economía argentina de cara a un futuro incierto.
  • Pero no dejemos fuera de la lista el curioso caso de espionaje a Alemania por parte de los servicios secretos estadounidenses, incluido el celular de su principal figura política. Inmediatamente después vino un pedido de Alemania de repatriar el oro entregado a la Reserva Federal que fue respondido negativamente. La entidad bancaria pedía una prórroga de siete años para cumplir con la solicitud. Si eso no es lo suficientemente curioso, después del no rotundo, Merkel afirmó que confiaban en EE.UU. y que podían quedarse el oro.  Y que ahora, Alemania va a espiar oficialmente a Norteamérica.

DURANTE EL MUNDIAL PASARON OTRAS COSAS

Toooodo eso estuvo pasando durante el mes del Mundial de Fútbol en Brasil y muuuucho más. Veamos:
  • El 12 de Junio arrancaron los partidos de fútbol.
  • Tres días después, el 15 de Junio, se dio inicio a la cumbre G77+China en Bolivia, donde curiosamente la frase “nuevo orden mundial” estuvo en boca de todos. Incluso en su lema oficial.

  • Un mes más tarde, el 11 de Julio, el presidente ruso Vladimir Putin inició una gira por Sudamérica. Tras su paso por Argentina, entre otros convenios, el canal RT en Español será transmitido por el estado nacional.
  • El 14 de Julio se inició la 6ta Cumbre BRICS en Brasil, en la cual sucedió algo para nada menor: fue creado el Banco de Desarrollo al que se le inyectó la suma de 11.000 billones en reservas para generar una alternativa al FMI y el Banco Mundial.
  • Y terminado el evento, el presidente chino, Xi Jinping, inició su propia gira sudamericana el 17 de Julio.

















Quien leyendo hasta aquí no ha podido atar los cabos necesita seguir investigando. La serie de eventos que toman lugar últimamente no son para nada casuales.

 Somos testigos de una nueva y verdadera Guerra Fría… una Guerra Fría  Financiera, lo que podría ser resumido en la polaridad BRICS vs. TPP&TTIP. Así como durante los años posteriores a la 2da Guerra Mundial las grandes potencias del mundo financiaron a grupos rebeldes en la misma medida que al terrorismo de Estado, (Saddam Hussein, los talibanes, o el Plan Condor sudamericano), actualmente el modelo de la Guerra Fría se repite pero con los roles cambiados: el Eje del Mal se trasladó a Occidente y el disfraz de monstruo lo viste la dupla EE.UU.-Israel. 

Sin embargo la contienda conserva el objetivo original en su seno: mantener el control de la economía global. O cuando menos, si tal cosa es ambiciosa, mantener control sobre los mecanismos del sistema económico que vendrá. Y lo que viene, es una centralización general del sistema bancario y del comercio global.

Es importante considerar este escenario por dos motivos: por un lado comprender los eventos mundiales bajo la lupa de ésta nueva guerra fría financiera; y al mismo tiempo poder proyectar las propias acciones en los años por venir. ¿Qué será de Argentina y su sociedad durante el tiempo en que el dólar será reemplazado por otra divisa? ¿Cómo pensamos transitar éste período de interface?

Para esbozar una respuesta desde mi perspectiva personal es necesario primero entender la posición de Argentina y el resto de la región en éste escenario.


FONDOS BUITRES Y CLUB DE PARIS

En primera medida, Argentina se encuentra en un momento muy particular de su desarrollo político y económico. La economía fluctúa de la estabilidad a la inestabilidad de manera drástica, debido al canje de una deuda con el FMI y los fondos buitres por parte de la gestión del ex Presidente Nestor Kirchner, al mismo tiempo nos enfrentamos a una próxima campaña por elecciones y la posible (o no) continuidad del actual partido político en el gobierno: el kirchnerismo. En todo este lío, además la justicia procesa al vicepresidente en oficio por corrupción y mal desempeño de la función pública.

Es importante entender que la deuda con los Fondos Buitres y la negociación con la Corte Suprema de EE.UU. delinean el desarrollo económico del país de los años por venir y por tanto también la continuidad política del oficialismo. Todavía es demasiado pronto para pronosticar la victoria o la derrota del kirchnerismo en los comicios del 2015; pero gane o pierda lo concreto es que a Argentina le espera por delante años de vacas flacas. Tanto si el gobierno acata pagar como si no, de un modo u otro vendrán ajustes económicos serios. Si pagamos, la fuga de reservas hará imposible sostener ciertos programas de asistencia social que actualmente disfrutamos. Y lo mismo sucederá si no se paga en tiempo y forma debido a las sanciones que pudieran venir aparejadas a la negativa, el mencionado “default técnico”.

Lo cierto es que si el kirchnerismo gana las próximas elecciones bien puede el gobierno optar por continuar los planes sociales para mantener la popularidad, a costa de debilitar algunos otros servicios sociales como la salud o la educación, por poner un ejemplo; como también podría venir un fuerte incremento en las tasas impositivas a la exportación y el consumo interno. Imposible saber cuáles serían las posibles políticas futuras de haber un cambio de gobierno, pero lo concreto es que dicho gobierno entrante deberá afrontar una fuerte crisis económica que no será nada fácil de sortear.

Nos encontramos atorados en lo que me gusta llamar el “ciclo peronista”. Es decir, dos o tres mandatos del mismo partido político que ponen en jaque a la economía nacional, el pueblo pide a gritos un cambio, entra la oposición a hacerse cargo de los platos rotos, pero cuatro años de mandato es poco tiempo para apagar el incendio, por lo que el peronismo “confirma” el fracaso de la oposición y el pueblo vuelve a votar por el partido que generó el problema y ahora ofrece la solución. Ya lo vivimos con el peronismo de los ’90, Menem y la conclusión final en el 2001 con la huida en helicóptero del opositor De la Rúa. Y ahora lo volvemos a presenciar otra vez en la situación actual.




Todo esto es realmente importante por un motivo bien conciso: quien gobierne en los próximos años tendrá que enfrentar una gran carga de resentimiento social debido a los ajustes y por tanto también una fuerte oposición civil. Debido a esto, me atrevo aconsejar lo siguiente a la hora de poner el voto el 2015: 

Si usted es pobre vote a la izquierda, porque todos vamos a ser un poquito más pobres los próximos años y lo que menos queremos es un gobierno de derecha que responda a nuestros reclamos con balas de gomas y gases lacrimógenos. Pero si usted tiene muchas propiedades, bienes y dinero –digamos, más de la cuenta…- más vale que vote por un gobierno de derecha, para que sean otros y no usted los que paguen la fiesta.



Curiosamente, o no tanto, ahora mismo se despliega una campaña nacionalista y anti-yanqui debido a que el gobierno pone el foco de la deuda en la “voracidad feroz” de los Fondos Buitres, y en el “corsario imperialista” que es ese tal Juez Griesa. Básicamente, para el argentino medio la culpa de nuestro infortunio es de Estados Unidos. ¿Casualidad? Tal vez… tal vez no.

¿Son los Fondos Buitres, el Club de París, el Juez Griesa, la campaña anti-yanqui y el recambio de gobierno elementos claves de una conspiración internacional a fin poner a la Argentina en la posición ideal para entrar en un nuevo sistema monetario?

Probablemente no. Sin embargo puede que las potencias estén aprovechando la apretada situación para echar mano sobre nuestro país y lograr una mayor soberanía en la región. Sin duda todavía somos bastante consecuentes con las políticas de nuestro novio del Norte; alojamos en nuestro país a Monsanto, repatriamos la explotación petrolífera y se la dimos a Chevrón, además de alojar varias bases militares de “investigación científica” con inmunidad diplomática en puntos estratégicos del territorio. Por lo que cabe preguntarse: ¿por qué querría EE.UU. poner en jaque la economía de un país que aloja a varios de sus grandes inversores?

¿Es acaso el Juez Griesa un “castigo” por acordar con el Club de París antes que con los Fondos Buitres? Cabe destacar que el Club de París está compuesto por 19 países europeos, y que el 60% del monto acordado pertenece a Alemania y Japón.

¿O la decisión de Griesa es una forma de subyugación económica por parte de EE.UU. para presionar al gobierno argentino a fin de que permita más inversiones extranjeras dentro del país? Esto último se traduce en un refuerzo del peso norteamericano en la región.

BRICS DESEMBARCA EN SUDAMÉRICA

De un modo u otro, parece ser que Sudamérica está en la mira de las potencias porque desde la creación informal del BRICS, a partir del 2001 hasta la fecha, las relaciones de Argentina con Rusia y China se han incrementado considerablemente. De hecho, nuestro país nunca fue visitado por un primer mandatario ruso en más de cien años de relaciones bilaterales; hasta abril del 2010, casualmente por la misma fecha en que se realizaba una cumbre BRICS en Brasil.

Pero es evidente que por el momento sólo se trata de un acercamiento ya que la entrada de Argentina al BRICS no está del todo clara en el horizonte cercano. El pasado 28 de Mayo se anunció desde la cuenta de Twiter de Sergei Lavrov que Argentina participaría en la cumbre del BRICS a realizarse luego del Mundial de la FIFA. La noticia generó bastante expectativa en el sector industrial por una posible incorporación al grupo pero no se tardó en aclarar, lo dijo Vladimir Putin ni más ni menos, que el BRICS todavía no contempla nuevas incorporaciones; si bien a Rusia le interesa entablar lazos estrechos con Argentina. 

Por su parte, Hernando Kleimans, director ejecutivo para el Mercosur del Instituto Bering-Bellinghausen para las Américas, afirmó ante la prensa que los altos funcionarios rusos y chinos respaldan la iniciativa de sumar a la Argentina al grupo, porque para ambas potencias nuestro país representa un aliado de importancia geopolítica. Entonces, ¿por qué no se nos ha extendido una invitación formal todavía?

Es probable que la nación reticente a incluir al país al BRICS sea en realidad Brasil; lo cual es lógico si uno lo piensa desde sus intereses particulares de reforzar su posición dentro del grupo antes de incluir a sus vecinos. Por ejemplo, Robson Braga de Andrade, presidente de la Confederación Nacional de Industria del Brasil declaró ante la prensa que Buenos Aires no da señales de ser jurídicamente confiable; mientras Dilma expresó que por el momento los proyectos del BRICS no beneficiarían a países ajenos.

No obstante, estas declaraciones no desalientan al gobierno de Venezuela que en conferencia de prensa anunció los recientes convenios comerciales con China y una eventual unión entre el UNASUR y el BRICS. Maduro incluso dijo que su país invertiría en el yuan por considerarla la moneda del futuro. Argentina no fue la excepción a la hora de recibir a la gira del presidente chino por Sudamérica donde también hubo un importante cierre de tratados y comercios entre ambas naciones.

BIENVENIDOS A LA REPUBLICA ARGENCHINA

Nos interesa detenernos en éste punto un momento. 

China y Argentina firmaron convenios por el financiamiento de dos represas en Santa Cruz por $4.714 millones de dólares; un crédito por la renovación de Trenes Argentino por $2.100 millones de dólares, más $11.000 millones de dólares en “swap” financiero. Para los que no entienden de qué se trata: es un canje de monedas; Argentina accedería a $70.000 millones de yuanes entregando a China $37.000 millones de pesos. 
  • Un alto funcionario del Banco Central de la Rep. Argentina expresó que: “Lo importante es que se empieza a dar los primeros pasos para no tener al dólar como moneda exclusiva de intercambio comercial. También es importante porque la Argentina hasta ahora es el único país latinoamericano al que China accedió a firmar un acuerdo de este tipo”. Desde la oposición en cambio afirman que el Yuan no es considerado moneda de reserva ni tiene validez en el comercio internacional por lo que estaríamos obligados a usar esa moneda sólo para comerciar con China.
Tras la visita de Xi Jinping se firmaron en total 20 convenios bilaterales y 28 acuerdos comerciales entre empresas de ambos países por US$1.500 millones de dólares cuyo eje son la soja, aceite derivado, vino y uvas, carne, frutos de mar, glicerina, cobre, lana, leche deshidratada y una posible experiencia piloto de exportación de agua dulce. También se comprarán 11 buques dragas financiados por el EXIMBANK de China. 
  • Un detalle a tener en cuenta es que los contratos de financiación estipulan un “mínimo de contenido chino”, lo que significa que las obras en el territorio nacional deberán incluir insumos y maquinarias orientales, por lo que casi un 25% del dinero ingresado a nuestro país termina volviendo a la economía china. Es decir que de US$6.800 millones, US$1.700 regresarán a casa. 
Y por último, pero no menos importante, se firmó una Carta Compromiso entre el gobierno provincial de Entre Ríos y la Corporación Estatal china para un mega-proyecto de acueducto por 200 millones de dólares. Haremos otra pausa sobre éste tema: la idea es abrir un canal que llevé agua del río Paraná hasta Estación Estacas para irrigar una zona de 21.000 hectáreas que actualmente no representa viabilidad para el monocultivo
  • Si bien el gobierno puede disfrazar el proyecto de “progreso económico”, los números muestran otra cosa. En 21.000 hectáreas hay 250 productores de los que sólo 28 poseen más de 500 hectáreas. Evidentemente sólo un puñado de propietarios se beneficiarían del acueducto a cielo abierto porque el proyecto no contempla el financiamiento de los equipamientos necesarios para irrigar el lote: bombas de presurización, equipos de riego, etc.; poniendo en jaque a los pequeños productores que no podrán acceder al paquete tecnológico.
  • Mientras el proyecto se hallaba en papeles, se conoció que la idea era gravar el servicio con un canon de $1.300 pesos por hectárea. Un propietario de 100 hectáreas, estaría pagando $130.000 además del impuesto a la tierra, mantenimiento y empleados. Referentes del campo alegan que tales números no son viables para un productor pyme lo que inevitablemente beneficiará a los peso pesado de la zona. 
  • Y para coronar el absurdo, los desniveles de la zona impiden que el acueducto funcione por gravedad, motivo por el cual serán emplazadas 10 estaciones de bombeo que funcionarán a energía eléctrica y consumirán juntas más que los 26.000 habitantes de la ciudad más cercana, La Paz. 

ALEMANIA NO SÓLO GANÓ EL MUNDIAL

Todo esto me genera muchas preguntas. ¿Por qué tanto amor con los chinos? En el caso de Argentina es fácil entenderlo, China es nuestro segundo mejor cliente. Del año 2000 a la actualidad las ventas crecieron un 130% y el año pasado eso se vio en cifras que superaron los 11.000 millones de dólares en exportaciones a Oriente. Pero a la inversa, Argentina no figura en el Top 10 de las importaciones/exportaciones del Gigante Asiático. ¿Por qué habrían los chinos de prestarle cuantiosas sumas de dinero a un cliente menor como Argentina, que más encima corre riesgo de default? 
¿Tal vez precisamente por el default? Una cláusula del convenio por las represas y los trenes establece que si Argentina ingresa en default los bancos chinos pueden reclamar al país el reembolso inmediato de $4.714. Un detalle interesante es que el contrato fue redactado por un estudio de abogados ingleses según legislación británica. De haber una futura disputa legal entre China y Argentina por el dinero, el asunto será dirimido (igual que con los Fondos Buitres) por un tribunal internacional; pero ésta vez no en EE.UU. sino en la Cámara de Comercio Internacional de París. ¿Otra vez sopa?

Tratemos de no ser mal pensado e imaginemos un mundo mejor en el que China realmente vino a salvarle las papas a Argentina. Tal vez el nuevo líder del comercio mundial puede darse esos lujos. En el 2013 China superó oficialmente a EE.UU. y Alemania tanto en intercambios comerciales como en la importación de petróleo. Y de allí se deduce la importancia del plan Pivot Asia y el TPP para la economía del dólar de Estados Unidos. 

Realmente China se va a comer el mundo en los próximos años. Los chinos lo saben, Brasil lo sabe, Rusia, India, Sudáfrica y el resto del planeta ya lo ve venir. EE.UU. y sus asociados puede que sean reticentes a la pérdida de poder, pero la Unión Europea, y especialmente Alemania, son plenamente conscientes de que todavía están a tiempo de alejar sus economías del dólar. 

Alemania juega un rol importante en todo este juego de tablero económico. Tablero que el topo de la NSA, Edward Snowden, pateó con fuerzas al filtrar información sobre el espionaje que EE.UU. llevaba sobre los servicios secretos alemanes; incluido el teléfono personal de la canciller Merkel. Una pregunta válida es: ¿por qué espiaría los norteamericanos a sus socios predilectos de la Unión Europea? Por negocios, el espionaje estaba centrado en las corporaciones y empresas de capitales alemanes, EE.UU. intentaba estar un paso adelante en las movimientos financieros de Alemania. ¿El temor de EE.UU.? El BRICS es la respuesta. Alemania quiere sumarse. 

Los alemanes entienden que las sanciones antirusas que EE.UU. impone a la Unión Europea, la guerra civil en Ucrania, y una futura guerra contra Rusia ponen en riesgo las relaciones comerciales con ese país, algo opuesto a los intereses económicos de Alemania quien de hecho tiene muy buenas relaciones con los rusos debido a flujo continuo de energía por Gazprom. 

¿No sabés qué es Gazprom? Es, según Wikipedia: “una empresa gasística fundada en 1989 controlada actualmente por el Estado ruso. Tiene 415.000 empleados y ventas anuales por 31.000 millones de dólares (2004). El valor de mercado de la empresa, 270 mil millones de dólares (est. mayo de 2006), la convierte en la tercera3 corporación más grande del mundo. Controla el 15% de las reservas mundiales de gas y una considerable cantidad de las de petróleo.4 El 6% de la compañía es propiedad de firmas alemanas. Gazprom exporta gas natural a Europa pasando por gasoductos en países como Ucrania (donde posee dos oleoductos). El 60% del gas natural consumido en Austria proviene de Gazprom, el 35% en Alemania y el 20% en Francia. A varios otros países, comoEstonia, Finlandia y Lituania les provee de la totalidad de su suministro de gas.


¿Ahora entiendes por qué los alemanes son tan buenos amigos de los rusos? ¿O de por qué hay guerra en Ucrania, por donde pasa casi todo el suministro de gas ruso hacia la Unión Europea? 

BRICSO, NUEVO PATRON ORO

De esto se trata BRICS, TPP y TTIP entre tantos otros Tratados de Libre Comercio por los que pujan las potencias. Mientras el TPP y el TTIP que impulsan EE.UU. y asociados se nos muestra como un monstruo gris que personifica el recrudecimiento del capitalismo salvaje; el BRICS pareciera representar un colorido socialismo del s.XXI. Repentinamente, los paladines de la justicia, Norteamérica e Israel, se han convertido en el Eje del Mal, y los antiguos enemigos comunistas en la luz de la humanidad. Es importante notar este punto. Países como Chile, participante del TPP, empiezan a cuestionarse qué tan conveniente es esa unión en términos económicos de cara al poderío del BRICS.

La “multipolaridad” es el lema del BRICS, es decir una economía global que no dependa de la estabilidad económica de UNA Nación, sino de la estabilidad económica de un BLOQUE de Naciones. Sin embargo, la realidad última detrás de ambos proyectos, TPP y BRICS, es el objetivo de concretar el plan soñado por unos pocos de una divisa única y un banco central mundial. Y frente a tal realidad inequívoca los analistas políticos proponen dos posibles escenarios para el desenvolvimiento de los sucesos: 

A) EE.UU. no se va a retirar del escenario mundial sin dar pelea, lo que incluiría una guerra abierta contra Rusia y China; 

B) o bien, como las finanzas no tienen nacionalidad salvo en los papeles, los peces gordos ya han pactado la implementación del nuevo sistema y para lograrlo sin la resistencia civil necesitan una serie de eventos que derrumben el viejo esquema y pongan a la población mundial en el lugar indicado. Digamos, un nuevo “Crack del ‘29”.

En ambos escenarios, la caída del dólar pareciera ser inevitable. En el primer caso, por el simple hecho de que EE.UU. no tiene resto económico para llevar adelante una ofensiva a dos frentes y lo cierto es que si atacase China, Rusia respondería de inmediato. Y viceversa. De ir por éste camino, la mejor estrategia que EE.UU. podría implementar es la de una guerra nuclear relámpago en puntos claves para inhabilitar cualquier respuesta rápida por parte del enemigo. De lo contrario, Norteamérica se vería enredada en una campaña militar de largo alcance que no podría afrontar económicamente y tarde o temprano la guerra sería llevada a su propio territorio.

En el segundo caso, de existir un pacto entre banqueros para el establecimiento de un banco mundial, lo real es que tanto la población estadounidense como la europea, principalmente sus respectivas “burguesía”, es decir la clase media-alta y alta, no aceptarían de buen talante que sus dólares o euros o yuanes sean convertidos a una moneda global porque en el negocio cambiario está la ganancia, salvo que no existiera para ellos otra alternativa a perderlo todo. 

Para lograr la conversión del viejo esquema al nuevo, de las divisas nacionales a la divisa única, se necesita poner a las naciones en una situación económica crítica como la 2da Guerra Mundial. Una desestabilización tan brutal y generalizada de la economía que cualquier remedio que se ofrezca sea bienvenido. No debemos olvidar que después de la 2da Guerra se implementó el “Nuevo Patrón Oro” además de ser creados el FMI y la Reserva Federal, lo que dejó a la economía global en manos de EE.UU..

Sin embargo, los economistas no proyectan un colapso abrupto del dólar porque las naciones que lo poseen en reserva hallan en Estados Unidos un cliente importante para sus exportaciones, por lo que resulta poco probable que en el futuro inmediato China, por ejemplo, busque minar la economía norteamericana de la cual todavía depende en gran medida. 


La proyección más probable es la de una caída paulatina de la dolarización en lapso de dos o tres décadas. Puede, que gracias a la informática, tal vez incluso sea menos tiempo. Las naciones y países con grandes reservas en dólares lo saben y por ello están buscando afanosamente poner en funcionamiento un nuevo sistema que sirva de interface para amortiguar los efectos negativos que podría llegar a provocar la pérdida de valor de la divisa más usada en el planeta. 

Por éste motivo, tanto Rusia, China, India y Brasil, los cuatro exportadores más grandes del comercio global, crearon el Banco de Desarrollo y el Fondo de Contingencia. Éste último, fue creado especialmente para que los miembros del BRICS tengan un respaldo económico mutuo en caso de que sus economías se vean afectadas por crisis financieras. En otras palabras, se están preparando para una casi segura caída del dólar. 

El Fondo de Contingencia es un “back up” mundial de dinero. Si el dólar cae, el dinero del Fondo de Contingencia será respaldado con Oro, plata, petróleo y gas; y los bonos del tesoro estadounidense podrían ser cambiados por estos recursos. Esto sería el fin de la moneda fiduciaria. Y Alemania quiere formar parte de ello, lo cual explica que pretenda repatriar su oro de la Reserva Federal. 

Ah, China y Rusia están entre los primero cuatro extractores de oro en el mundo. Alemania y Rusia están entre los cinco primeros titulares de reservas en oro: actualmente los rusos poseen 1.100 toneladas valudas en casi $35.000 millones de dólares. 

NUEVO ORDEN MUNDIAL

El tan mentado Nuevo Orden Mundial, el NWO (New World Order) es éste escenario. Por fuera de las especulaciones y teorías conspiranoicas, hay una clara tendencia cultural, espontánea o no, que empuja hacia la globalización de las instituciones de gobierno, sean políticas, económicas e incluso las religiosas. Claramente esto es no será implementado de la noche a la mañana como tampoco lo fue la industrialización capitalista neoliberal, sino que se dará progresivamente con el paso de los años. Pero previo a ello, se necesita el consentimiento masivo de la población para evitar un uso excesivo de la fuerza contra la resistencia al cambio. Y el consentimiento, claramente, puede ser sembrado, cultivado y cosechado con técnicas de ingeniería social. 

Si uno observa el bosque sin perderse en los árboles, verá que hay en el imaginario y en el mercado cultural global una creciente referencia a la caída y destrucción de Estados Unidos y otras grandes potencias. Desde películas, libros, videojuegos, videos en youtube o columnistas en los medios de comunicaciones la idea de un mundo sin EE.UU. se hace cada día más presente. Si bien podríamos pensar que es un fenómeno espontáneo natural a la existencia de un “bully” internacional; lo curioso es que es el mismo EE.UU. el que financia la mayoría de estos proyectos artísticos o de entretenimiento que retratan su propia debacle.
EE.UU. invadido por Rusia


Rusia post-guerra nuclear
EE.UU. invadido por extraterrestres
EE.UU. post-guerra nuclear

EE.UU invadido por Rusia


No es ningún secreto que las facciones militares de Norteamérica tienen una alta participación en las finanzas de Hollywood lo cual explica que durante los años setenta el principal antagonista de los personajes eran los soviéticos, luego poco a poco fueron los árabes y actualmente comenzamos a ver cada vez más enemigos orientales; y esto se debe a que los militares recurren a la ingeniería social para generar consenso en la población civil para sus futuros proyectos de conflagración. 

Que cara de ruso malo... 
Otro ruso malo, malo, malo...

Ahora el malo es el árabe...

Y ahora es el turno del chino malo...

Orientales malos everywhere... ¿Wolvering en Japon?


Luego del atentado del 11 de Septiembre a las Torres Gemelas, más la bomba en la maratón de Boston, más la masacre de Sandy Hooks; todos ellos sospechados de ser ataques de falsa bandera; en la misma sociedad norteamericana existe también la noción de que su pueblo ha sufrido una severa pérdida de libertades individuales. EE.UU. se ha convertido en un verdadero Estado Policial, en el que las fuerzas militares tienen injerencia en los asuntos civiles e incluso pueden registrar hogares sin órdenes de allanamiento. Todo de cara a un colapso financiero del dólar que el gobierno prevé y se está preparado para afrontar el profundo descontento social que advendría en el territorio estadounidense en su pasaje del primer al tercer mundo.




























David Piedrabuena


RECURSOS:




2 comentarios :

  1. Q bien David Piedrabuena. Voy a releerlo varias veces.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. estoy de acuerdo que es el escenario crack del 29. quiero decir que es la serie de eventos que necesitan para instaurarse definitivamente.

      Eliminar